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Explican la menopausia evolutivamente

Área: Genética — Jueves, 27 de Septiembre de 2007
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Foto: Paul Goyette, vía Flickr.
Según sugiere un estudio reciente la menopausia apareció por evolución para que las madres se transformaran en abuelas que cuidaran de los nietos. Los datos reales procedentes de África indican que la menopausia crea abuelas sin hijos a su cargo que aumentan las posibilidades de supervivencia de los nietos. Los modelos matemáticos predicen además que lo mejor para la supervivencia de una población humana es que la menopausia llegue a una edad relativamente temprana.
La fertilidad de las hembras humanas se detiene alrededor de los 50 años de edad, antes de que las mujeres sean viejas. En otros mamíferos esta condición se da como una características más de la vejez. Parece que la menopausia se da en humanos deliberadamente antes y que es controlada genéticamente. Quizás estos genes fueron seleccionados por evolución. 
Se han propuesto dos teorías que tratan de explicar este hecho:
La primera afirma que debido a las particulares dificultades del parto en humanos, tener niños a edad avanzada pondría en peligro la vida de la madre y la naturaleza desactivaría el peligro antes de que eso ocurra.
La segunda teoría afirma que la menopausia permite a la mujer hacerse mejor cargo de los nietos que obviamente también llevan sus genes.
Ahora Daryl Shanley y sus colaboradores de Newcastle University (RU) han publicado un artículo en el apoyan la segunda de esta teorías. Primero han analizado datos sobre los nacimientos y muertes de 5500 personas en Gambia entre 1950 y 1975, antes de que llegara allí la medicina moderna, y por tanto en una situación que se aproximaba bastante a las condiciones experimentadas por las mujeres durante la evolución humana.
Los datos revelan que un niño tenía 10 veces menos posibilidades de sobrevivir si la madre moría antes de éste cumpliese los dos años de edad, y que un niño de entre uno y dos años de edad tenía el doble de posibilidades de sobrevivir si su abuela vivía en ese tiempo. Otros familiares no parecen tener ningún efecto significativo.
Para comprobar la primera teoría los investigadores usaron además un modelo matemático para calcular el ritmo de crecimiento de la población si la edad máxima a la que la mujer podría concebir se aumentase de los 50 a los 65 (una edad a la que la mujer es más proclive a morir antes de que el hijo tenga dos años). Encontraron que esto afectaba negativamente sólo a unos pocos niños.
Para comprobar la segunda hipótesis el grupo de investigadores creó otro modelo en el que la mujer, como abuela, ayudaba a los vástagos de sus hijos, encontrando que así conseguía doblar las expectativas de vida de estos nietos. Introduciendo una variedad de genes para controlar la menopausia vieron cómo se podrían haber seleccionado los que provocan la menopausia a los 50.
Cuando la menopausia pasa a esta edad alrededor del 60% de los niños tienen abuela viva que no tienen niños propios que les cuida, pero si ocurre a los 65 años el porcentaje cae al 10%.
Si embargo si la menopausia ocurre más tarde el modelo predice que la población crece más lentamente o incluso declina y que el óptimo se da en a los 50 años.
El efecto sobre cada caso individual es pequeño, pero al tener en cuenta la población como conjunto el efecto es importante. El efecto es incluso más dramático cuando las abuelas ayudan además a otros niños.
Las abuelas portadoras de genes de menopausia temprana aumentarían las posibilidades de superviviencia de sus nietos que portarían esos mismos genes con lo que a la larga esos genes serían seleccionados.
Como siempre ocurre, el ser humano no es una especie diferente de las demás y está sometido a las mismas reglas biológicas y evolutivas que el resto, sobre todo cuando hasta hace no tanto tiempo no había tecnología ni medicina que las pudiera alterar.
Fuente y referencia:
New Scientist
Proceedings of the Royal Society (DOI:10.1098/rspb.2007.1028)

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Thalia