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Las religiones podrían haber surgido por evolución

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Las religiones podrían haber surgido por evolución

Área: General — Viernes, 30 de Mayo de 2008
Según un estudio de simulación numérico las religiones son un producto de la evolución biológica. Surgen debido a una predisposición genética por parte de algunos individuos, pero son finalmente mantenidas gracias al apoyo de los no creyentes.
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El concepto de Dios está sustentado por las religiones, pues casi todas ellas mantienen la existencia de uno o diversos dioses. La ciencia no puede dedicarse al estudio de Dios porque éste estaría más allá del alcance de la experimentación. Por lo tanto, no se puede demostrar su existencia o inexistencia. Sin embargo, las religiones, como fenómenos reales que ocurren en el mundo natural, sí pueden ser estudiadas como fenómenos sociales que son.
Una religión es más que una simple creencia en un dios. Mantiene, además de esa creencia, un conjunto de muchas otras cosas: mantiene un ritual, unas reglas de comportamiento, etc. Profesar una religión, junto con todo lo que conlleva, pasa de una generación a la siguiente mediante ciertos mecanismos susceptibles de ser estudiados. Por tanto, el fenómeno religioso no solamente puede, sino que debe de ser estudiado bajo un punto de vista científico. ¿Cómo surge las religiones? ¿Cómo se transmite este tipo de creencias?
Eran los filósofos o antropólogos los que solían estudiar el fenómeno religioso; pero últimamente los científicos, hasta el momento reticentes, han empezado a estudiar también este fenómeno.
Ahora, un programa informático predice que la religión florece o surge debido a una predisposición genética por parte de algunos individuos a transmitir información no verificada. La religión, no obstante, puede ser finalmente mantenida solamente si los no creyentes, impresionados por la devoción de los creyentes, ayudan a estos últimos.
James Dow, antropólogo evolucionista de Oakland University en Rochester, escribió el programa en cuestión. Basado en agentes, y denominado Evogod, se puede descargar de la red.
Este estudio sería uno de los primeros en explicar cómo surgen las religiones o como surgió el fenómeno religioso en el pasado.
Las teorías disponibles sobre el fenómeno religioso se dividen en dos tipos. Por un lado están las teorías que dicen que la religión es un artefacto mental que es mantenido por funciones cerebrales que se adaptaron para realizar tareas nuevas y distintas para las que habían sido diseñadas.
Por el otro lado están las teorías que mantienen que las religiones fueron de algún modo beneficiosas para nuestros antepasados. En lugar se ser un subproducto de otras funciones cerebrales, son una adaptación que opera en nuestro propio beneficio. En esta explicación la selección natural purga lentamente las poblaciones humanas no religiosas.
Según Dow en algún momento de entre hace 100.000 años hasta el momento de la invención de la escritura (hace más de 5000 años) se empezó a tener registros de creencias humanas en lo sobrenatural.
Para determinar si es posible que la religión emergiera por adaptación, Dow escribió un programa que se centraba en los posibles beneficios evolutivos que la gente recibe de sus interacciones con los demás. Es decir, la gente debe de adaptarse a otra gente.
Para simplificar el problema, Dow escogió un rasgo religioso en concreto: el deseo de proclamar la información religiosa a otros, como por ejemplo la existencia de una vida después de la muerte u otro similar. Asumió que este rasgo era genético. Es decir, el modelo asume que un número pequeño de gente tiene una predisposición genética a difundir información no verificada a los demás, y este rasgo de predisposición debe de ser heredado por sus descendientes. Además se supone que estas personas interaccionan con gente que no difunde información irreal.
El modelo se centra en el éxito reproductor de dos tipos de gente, aquellos que divulgan información irreal y aquellos que difunden información veraz.
Bajo la mayoría de los escenarios los creyentes en lo irreal se extinguen. Pero cuando se incluye el supuesto de que los no creyentes son atraídos por la gente religiosa, por alguna característica arbitraria pero clara, la religión florece. Esta característica puede ser la admiración por la capacidad de sacrificio, su fe o simplemente por la promesa en el más allá. De algún modo los difusores de información irreal atraen a otros. Dow mantiene que si una persona está dispuesta al sacrificio por un dios abstracto, entonces la gente puede sentir que también está dispuesta a sacrificarse por la comunidad.
Richard Sosis de University of Connecticut dice que este modelo añade una nueva dimensión al debate sobre cómo surgió la religión, debate que previamente se había sustentado en la argumentación verbal y las especulaciones. Aunque, advierte, que se están dando solamente los primeros pasos en esta materia.
Hemos de recordar que el método experimental, necesario en la ciencia, se puede aplicar también a este objeto de estudio. Con este resultado y otros más precisos por llegar se podrían obtener predicciones que serían, en teoría, contrastables en el mundo real.
Sosis encontró previamente que en algunas poblaciones (por ejemplo las de los kibbutz en Israel) la gente más religiosa recibe más ayuda por parte de los demás que la gente con menos fe. Pero menciona que las fuerzas que mantienen la religión en los humanos modernos pueden ser muy diferentes de aquellas que promovieron su surgimiento hace miles de años. Los hombres del Paleolítico eran más dependientes que los humanos modernos de la comunidad en la que nacían. Según Sosis ahora se puede ser luterano un día y decidir ser budista una semana más tarde.
Finalmente, no deja de ser curioso que después de que diversas religiones hayan intentado e intenten atacar la evolución o su enseñanza por todos los medios posibles, al final resulte que ellas mismas sean, en sí, un producto de la misma evolución.

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Thalia