...
...

El Archaeopteryx pierde el título de primer ancestro de las aves

profetacuentalabiblia.blogspot.com presenta


El Archaeopteryx pierde el título de primer ancestro de las aves

El espécimen de Archaeopteryx lithographica en Berlín (AP/Luis Chiappe)
El Archaeopteryx fue considerado durante unos 150 años como el primer ancestro de las aves, pero en realidad no era más que un simple dinosaurio con aspecto de pájaro, según un estudio que se centra ahora en un pariente suyo con forma de pollo hallado recientemente en China. Por Laurent Banguet. (AFP) Desde que se descubrió el primer espécimen de Archaeopteryx, en Baviera en 1861, la mayoría de los especialistas de la evolución consideraban que este dinosaurio con plumas era la forma de pájaro más primaria y antigua.

En "el árbol filogenético" que retraza el parentesco de las especies, con toda lógica lo habían colocado en la base de la rama de las aves primitivas que culmina en los pájaros actuales.

Con el correr del tiempo, algunos investigadores habían alimentado dudas debido a que algunas de las características típicas de las aves primitivas que presentaba el Archaeopteryx (plumas, espolón, patas con tres dedos, etc) también se encontraban en otros dinosaurios terrestres.

Pero ante la falta de pruebas formales, el antepasado seguía imperturbable en su puesto de primer ancestro.

Fue entonces cuando el profesor Xing Xu, renombrado especialista en paleontología de la Academia de Ciencias china, se interesó en un banal fósil de dinosaurio con plumas de apenas 800 gramos descubierto en la provincia de Liaoning.

La nueva especie, bautizada Xiaotingia zhengi, es muy cercana al Archaeopteryx pero su morfología lo acerca sin lugar a dudas a una rama paralela de los dinosaurios con plumas, los "Deinonicosaurios", explicaron los científicos chinos en un estudio publicado el miércoles por la revista Nature.

El Xiaotingia zhengi hizo caer de la rama al Archaeopteryx, que fue a parar a la base de la rama paralela de los "Deinonicosaurios", cuando el profesor Xu y su equipo introdujeron las características del nuevo fósil en la plantilla informática que permite construir el árbol filogenético.

"En otras palabras, el Archaeopteryx dejó de ser un pájaro", resumió el biólogo estadounidense Lawrence Witmer en un comentario anexo.

Si bien el profesor Xu se mantiene prudente y destaca que actualmente sólo se dispone de pocos datos para apoyar su nueva "hipótesis filogenética", este resultado no hace más que confirmar las presunciones que surgieron en los últimos años a medida que se descubrían nuevos fósiles.

"Quizás llegara la hora de aceptar la idea de que el Archaeopteryx era sólo un pequeño dinosaurio carnívoro con plumas como los otros, que se paseaba durante el Jurásico" entre 145 y 200 millones de años atrás, estimó Laurence Witmer.

El primer espécimen de Archaeopteryx fue descubierto menos de dos años después de que Darwin publicase su obra sobre el "Origen de las especies".

Con sus características de medio reptil y media ave, este dinosaurio llegó justo para ilustrar la evolución de las especies y pudo influir en la manera de trabajar de los investigadores, destacó el biólogo.

"Cientos de publicaciones (entre ellas varias de las mías) se fundan en el Archaeopteryx para formular y evaluar hipótesis sobre las aves", reconoció Witmer.

¿Cuál sería entonces el ancestro común de los pájaros?

Según el análisis del profesor Xu, habría que buscarlo entre el Epidexipteryx, el Jeholornis y el Sapeornis.

Todas ellas especies descubiertas hace muy poco y que constituyen por lo tanto un "nuevo
territorio, incluso para los especialistas", indicó Lawrence Witmer.

El ovni más famoso de la oleada belga se vino abajo

profetacuentalabiblia.blogspot.com presenta


El ovni más famoso de la oleada belga se vino abajo

Foto tomada en Petit-Rechain 1990
¿Es cierto que una imagen vale más que mil palabras? No necesariamente. Menos si se trata de fotos de ovnis, denominación elegante para los clásicos platillos voladores.
Una de las grandes oleadas de observaciones de ovnis que parecía resistir a los intentos por encontrar una explicación fue la que agitó a los belgas entre noviembre de 1989 y marzo de 1990. Del suceso pasaron 21 años. Y sigue siendo recordado. No sólo porque causó un enorme alboroto mediático. Cientos de testigos ya no describieron a los clásicos platos voladores sino a unos raros triángulos negros que sobrevolaron el país europeo, curiosamente sin desbordar nunca sus fronteras. Otro detalle relevante: en pos de aclarar el enigma, los ufólogos de la Sociedad Belga para el Estudio de Fenómenos Espaciales (SOBEPS) mantuvieron una estrecha colaboración con las Fuerzas Armadas de ese país.
La oleada belga fue conocida gracias a una fotografía emblemática -tomada la primera semana de abril de 1990- que difundió la forma triangular de estos objetos. Esta escena fue capturada en Petit-Rechain, cerca de Verviers, provincia de Lieja, por un joven fotógrafo aficionado de quien sólo se conocían sus iniciales (P.M.). La foto muestra un triángulo negro recortado contra un fondo azul oscuro. Se advierten cuatro manchas de luz blanca en cada esquina y una cuarta luz central, rodeada de una aureola rojiza.
Petit-Rechain Analisis Sobeps 2
Si aquella imagen mostraba el fenómeno sobre el cual todo el mundo hablaba, era natural que provocara escalofríos: aquel triángulo inmenso había pasado justo por encima del observador, cuya fotografía captó muchos detalles de la "panza" del objeto, especialmente lo que parecían ser "luces de posición". Si, al revés, era un fraude, el falsificador se había tomado el trabajo de respetar los patrones descriptos por los testigos, quienes mencionaban una estructura triangular dotada de poderosos reflectores y una luz o girafaro rojo-anaranjado en el centro.
Así, la fotografía de Petit-Rechain fue presentada como un poderoso documento. Más cuando el primer caso de la oleada, unas luces nocturnas vistas desde un puesto de Gendarmería en la región de Eupen el 29 de noviembre de 1989, se reducía a la combinación entre una posible confusión de un avión comercial y la brillante presencia del planeta Venus, según concluyó el investigador belga Wim Van Utrecht.
Al mismo tiempo, la revista Science et vie señalaba que vuelos del caza invisible F117A u otros prototipos "furtivos" eran los responsables de la histeria. Una hipótesis dura de roer. ¿Tenía sentido que echar a volar a aviones sobre áreas densamente pobladas sin autorización del Ministerio de Defensa de un país de la OTAN?
La SOBEPS, la organización ufológica que consagró el carácter misterioso de la foto de Petit-Rechain, encargó a su principal experto, Patrick Ferryn, que tratara de reproducir la imagen. No lo consiguió  y estuvo entre los primeros en apoyar la extrañeza de la imagen. El análisis digitalizado permitió apreciar la textura de cada píxel y la forma real del objeto, que no se trataba de un triángulo perfecto sino de un polígono o de un triángulo con sus vértices perfilados. Otro estudio, a cargo de técnicos de la Escuela Real Militar de Bruselas, supervisados  por el profesor Marc Acheroy, informó que el presunto ovni "no mostraba un centro de rotación común en los tres focos blancos", indicando que las luces se movían "por su cuenta" y no necesariamente formaban parte del objeto, cualquier cosa que esto pudiera significar.
Por entonces, era incómodo cuestionar la credibilidad de la imagen. La foto iba a ilustrar la tapa del "gran libro de la oleada" de la SOBEPS y el mismo grupo ufológico ofrecía estas fotografías a revistas de todo el mundo, como a la Argentina Conozca Más (que llevó la foto a la portada).
Vague d OVNI sur la Belgique (SOBEPS)
Por aquellos años, una de las pocas voces disonantes fue la del ufólogo Franck Boitte, quien enumeró varias razones para pensar en un trucaje: las discrepancias que había entre el relato del fotógrafo y el de su novia, las notables diferencias que había entre el objeto fotografiado y el descrito, la sugestiva desaparición de una segunda foto y la ausencia de detalles del fondo de la imagen (imposibilitando verificar la distancia y el tamaño real del objeto). Para Boitte, sólo faltaba la confesión de fraude. Sus compañeros de la SOBEPS, en cambio, creían que el áura rojiza que rodeaba la luz central eran "chorros de plasma que revelarían el sistema de propulsión del objeto".
Veintiún años después del hecho, el fotógrafo P.M. reveló llamarse Patrick. Y, aunque sigue sin dar su apellido, decidió contar "la verdadera historia" de la fotografía.
Patrick, un ex fabricante de tornos en la región de Verviers, confesó que hizo el "ovni" con un panel de refrigerador pintado y equipado con proyectores. Una noche salió de su casa y fotografíó la maqueta contra el cielo nocturno. Sólo tenía 18 años y dice que lo hizo "para divertirse".
Como suele pasar en este tipo de bromas, cuando difundió la foto jamás imaginó que su juego iba a tomar tanto vuelo. Una vez en el aire, dar marcha atrás es complicado. ¿Por qué decidió revelar el secreto ahora? Patrick, quien contó su secreto a un periodista de la cadena de televisión RTL-TVI, contestó que "algún día lo tenía que decir". Cuando le pidieron que redondeara una conclusión, Patrick comentó su perplejidad ante lo fácil que le resultó engañar a tantas personas con una maqueta.
Los escépticos ahora se preguntan si la SOBEPS no debería dar explicaciones. Pero aquel grupo ya no existe. El 31 de diciembre de 2007, Michel Bougard, su presidente, se despidió con un "Esto fue todo amigos". La entidad bajó sus persianas por problemas financieros. Hoy, otro grupo llamado COBEPS(Comité Belge pour l'Étude des Phénomènes Spatiaux or Belgian Committee for the Study of Space Phenomena) continúa su derrotero.
¿Qué opinarán de la confesión del autor de la foto que ilustra los dos enciclopédicos libros que han publicado sobre la famosa oleada?
Alejandro Agostinelli es periodista y editor del blog Factor 302.4