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Cómo estudiar la corteza terrestre sin perforar

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Cómo estudiar la corteza terrestre sin perforar

Área: Geología — Jueves, 13 de Octubre de 2005
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Perfil de terreno producido por reflexión sísmica (Richard Davies).
Los geólogos que están interesados en estudiar las diferentes capas de rocas que hay en la corteza terrestre están usando los mapas de perfil 3D de terreno, hasta ahora confidenciales, confeccionados por las compañías petrolíferas que buscan nuevas bolsas de combustibles fósiles.
Estos mapas son levantados con una tecnología denominada reflexión sísmica, y produce imágenes tridimensionales de estructuras geológicas hundidas a cientos o miles de metros.
Las imágenes pueden arrojar luz sobre los procesos geológicos fundamentales de la corteza terrestre, los cambios químicos producidos en las rocas a grandes profundidades, la intrusión de magma en la corteza continental y el flujo de sedimentos a lo largo de valles oceánicos.
Para obtener estas imágenes se requiere una buena relación entre las universidades y las compañías para lograr convencer a las segundas de que compartan los datos. A veces, el hecho de que algunos geólogos hayan trabajado con anterioridad en ese tipo de compañías puede allanar el camino.
Con la ayuda del software apropiado los mapas o imágenes pueden ser rotados, troceados, y en definitiva manipulados para mostrar lo que los investigadores quieren ver.
Para crear estos mapas se usan ondas sísmicas creadas por explosiones u otros medios. Dichas ondas viajan por el subsuelo durante cientos o miles de metros y son reflejadas y refractadas por las distintas rocas del subsuelo y son monitorizadas en distintos puntos medinate sensores especiales situados en la superficie y espaciadas de 12 a 25 metros. Un computador potente recrea posteriormente el perfil de capas de rocas que produce el patrón registrado. El advenimiento de esta tecnología fue posible en su día gracias a la creación de algoritmos basados en análisis de Fourier de ecuaciones diferenciales. Un conjunto completo de datos suele costar un millón de dólares.
La mejor resolución alcanzada se obtiene entre la superficie y los mil metros de profundidad. Pero los geólogos están más interesados en las capas situadas entre los 1000 y 6000 metros de profundidad donde la resolución es muy pobre, viéndose en la obligación de tener que extrapolar datos.
La colaboración entre universidades y compañías beneficia a ambas partes. Pues la parte académica obtiene acceso a estos datos valiosos y caros, mientras que los geólogos de las compañías pueden mejorar sus modelos.
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Proponen una máquina del tiempo conceptual sin materia exótica

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Proponen una máquina del tiempo conceptual sin materia exótica

Área: Física — Lunes, 18 de Julio de 2005
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El físico Amos Ori del Instituto de Tecnología de Haifa en Israel ha propuesto un modelo teórico de máquina del tiempo sin la necesidad de usar materia exótica.
Las leyes de la física no impiden el viaje en le tiempo. Sin embargo nadie ha conseguido decir cómo se podría construir una máquina del tiempo de manera sencilla.
El viaje en el tiempo es siempre posible hacia el futuro. De hecho, estamos viajando a 1 segundo por segundo hacia el futuro ahora mismo. Este fenómeno se pone más de manifiesto a velocidades relativistas, y puede ser observado en los aceleradores de partículas, donde partículas de corta vida “viven” por un tiempo mucho mayor del normal bajo nuestro sistema de referencia. 
Sin embargo el viaje hacia atrás en el tiempo plantea serias dudas debido a las paradojas causales que plantea, aunque no haya limitaciones por parte de las leyes físicas conocidas.
Como un ejerció de Física Teórica se han propuesto diversos métodos para la “construcción” de una de estas máquinas. Normalmente estos métodos se basan en la Relatividad General, que dice que las masas curvan el espacio-tiempo a su alrededor. Ciertas regiones del espacio-tiempo podrían entonces ser curvadas sobre si mismas creándose una máquina del tiempo.
Generalmente todos estos diseños requieren grandes cantidades de materiales exóticos e hipotéticos para funcionar, como por ejemplo “la energía negativa”.
Amos Ori propone una nueva versión de este tipo de bucles en la que una región vacía de forma toroidal (tipo rosquilla) es envuelta por una esfera de materia ordinaria. La distorsión del espacio tiempo provendría de una gran masa exterior como podría ser un agujero negro. Para ir al pasado el crononauta circularía dentro del toro retrocediendo una fracción de tiempo con cada órbita.
Este es el primer metodos que usa “materiales ordinarios” para su funcionamiento, sin embargo hay dudas sobre su estabilidad.
Naturalmente este tipo de modelos son conceptuales y se deben de entender como un instrumento de exploración de las propiedades teóricas de las leyes de la Física que conocemos y no como un proyecto tecnológico. En todo caso, ninguna de estas máquinas permiten ir mas atrás en el tiempo que la fecha de creación de la misma máquina, por tanto no esperen visitantes del futuro.
Para saber más pinche aquí.

Modelo cosmológico sin Big Bang

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Modelo cosmológico sin Big Bang


Publican en ArXiv un nuevo modelo cosmológico que explica la aceleración cosmológica. Según su autor, en este modelo no se necesita un Big Bang.
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Contraste entre el modelo y datos de supernovas. Fuente: Wun-Yi Shu.
No es sencillo explicar el origen, evolución y fin de todo el Cosmos, quizás incluso no contemos con toda la información necesaria para resolver todos los misterios acerca de este tema. Cuando ya creíamos que teníamos un buen modelo cosmológico, la aparición a finales de los noventa de los resultados de supernovas Ia hizo replantearnos lo que sabíamos, pues contradecía lo que creíamos saber del Universo. Según esos datos la expansión del Universo se está acelerando cada vez más. Se ha culpado de este efecto a algo que se ha denominado energía oscura, aunque aquí “oscura” significa que no sabemos cuál es su naturaleza. El espacio estaría todo lleno de energía oscura que daría cuenta de más del 70% de toda la masa-energía del Cosmos. Según algunos, el precio a pagar por llenar el espacio de esta energía es que según se crea más espacio con la expansión se crea más energía y, por tanto, la energía no se conserva. 
Desde entonces algunas voces se alzan en contra de este misticismo y aseguran que la constante cosmológica puede explicar perfectamente este efecto de aceleración cosmológica. Según ellos no es más que un prejuicio dotar de misterio a algo que puede ser tan natural como la velocidad de la luz, o la constante de gravitación universal. La constante cosmológica sería simplemente una presión o “gravedad negativa” dependiente de la cantidad de espacio. A más expansión, más espacio, y por tanto, mayor efecto de la constante cosmológica.
Otra manera de solucionar el dilema es decir que la Relatividad General no es buena para describir el Universo y que necesita ser modificada. También se puede intentar crear un nuevo modelo cosmológico que de cuenta de esas observaciones.
Ahora, Wun-Yi Shu, de la Universidad Nacional Tsing Hua de Taiwan, propone una explicación a esta aceleración anómala sin necesidad de introducir una constante cosmológica en la Relatividad General y niega la necesidad de la energía oscura. Según este o estos modelos, la velocidad de la luz y la constante gravitacional G no son constantes, sino que varían según evoluciona el Universo, el tiempo no tiene un principio ni un fin, la sección espacial del universo es una esfera tridimensional y el Universo experimenta fases de aceleración y desaceleración. Además, uno de sus modelos puede ponerse a prueba frente a los datos de supernovas de tipo Ia verificándose así sus predicciones.
Según Shu el tiempo y el espacio no son entidades independientes, sino que pueden convertirse uno en otro. En su formulación de la geometría del espacio tiempo, la velocidad de la luz es simplemente el factor de conversión entre los dos. De manera similar, masa y tamaño son intercambiables de una manera que el factor de conversión depende tanto de la constante de gravitación G como de la velocidad de la luz, que no necesitan ser constantes.
Así que según el Universo se expande, la masa y el tiempo se convierten en tamaño y espacio y lo contrario cuando se contrae.
El Universo según este modelo no tendría ni principio ni fin y sufriría una serie de expansiones y contracciones. En este modelo no hay singularidades.
Obviamente todo esto suena, como mínimo, muy raro. La libertad con la que se formulan modelos cosmológicos está limita por los datos observacionales (si además nos olvidamos de la navaja de Occam). Es decir, podemos fácilmente crear modelos no realistas si no tenemos cuidado. Consciente de ello, Shu ha contrastado su modelo con los datos de supernovas de tipo Ia (ver gráfica). El modelo parece encajar muy bien con los datos de distancia, luminosidad y corrimiento al rojo de esas supernovas. La aceleración que experimentamos puede ser explicada, por tanto, por el modelo de Shu.
Según Shu se puede mantener la conservación de la energía, pero a costa de introducir las novedades antes comentadas, que son, como mínimo, osadas.
Sin embargo, el mayor problema de este modelo es que no explica la existencia y las propiedades del fondo cósmico de microondas, que es una prueba clara de la existencia del Big Bang.
Quizás sea interesante la explicación de la aceleración cosmológica y la preservación de la conservación de la energía, pero el precio de una velocidad de la luz no constante es difícil de aceptar, así como también son difíciles de aceptar nuevos fenómenos acerca de la relaciones intercambiables entre masa, espacio y tiempo, aunque sean atractivos. Es de suponer que Shu sigue trabajando en estas ideas tratando de mejorarlas y aunque no parezca que sus modelos sean publicados en revistas científicas de prestigio todavía. Puede que algunas de sus ideas puedan ser empleadas con más éxito en otros modelos.
Quizás los límites están en nuestra imaginación.
Hay algo que los modelos cosmológicos con infinito pasado no parecen explicar. En un cosmos con flecha del tiempo, ¿cómo puede haber un presente si el pasado es infinito? ¿Como podemos llegar a un momento dado sin antes haber recorrido una infinidad de tiempo? Dotar al Cosmos de un origen del tiempo resuelve este problema.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3207

Máquina del tiempo sin paradojas

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Máquina del tiempo sin paradojas


Diseñan una máquina del tiempo basada en fenómenos cuánticos que está libre de paradojas causales.
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La vida de cada ser humano es finita. Todo ser humano, tarde o temprano, desaparece para siempre. Una vez morimos nos perdemos todas las cosas que sucederán después en esa eternidad que hay por delante. Durante nuestras vidas finitas tenemos la sensación de que sólo vivimos el presente, de que sólo podemos planear el futuro y recordar el pasado. Como máquinas termodinámicas que somos sentimos en nuestra mente el sentido inequívoco de la flecha del tiempo, que apunta siempre desde el pasado hacia el futuro. Pero el ser humano sueña. Sueña, por ejemplo, con evitar los límites de su propia mortalidad a través de máquinas del tiempo que le permitan viajar al futuro para así ver lo que sucederá o al pasado para reescribir la Historia o deshacer la pequeña historia de cada uno.
Desconocemos la naturaleza del tiempo, de hecho ningún físico teórico serio puede afirmar que conoce tal naturaleza. Ante la ausencia de pruebas, el mundo académico de la Física Teórica se divide en dos bandos: los que creen que el tiempo existe y los que creen que el tiempo no existe y es una propiedad emergente de algo, todavía por conocer, más fundamental. No obstante podemos pensar y trabajar en máquinas del tiempo, aunque sólo sea sobre el papel.
La Física nos dice que sí es relativamente fácil viajar al futuro, de hecho lo hacemos constantemente a un segundo por segundo. Pero si queremos trascender nuestro propio periodo biológico de vida necesitamos una solución relativista. Viajando a velocidades próximas a la de la luz podríamos conocer a nuestros descendientes del año 2200 (si es que hay gente por entonces), pero este tipo de viaje en el espacio y en el tiempo no tiene billete de vuelta. No podríamos retornar al pasado (al presente del que se partió) aunque contemos con un DeLorean DMC-12 muy sofisticado. La razón es que tendríamos que ir en contra del la fecha del tiempo.
Aunque casi todas las leyes de la Física son reversibles en el tiempo, la expansión cosmológica y la Termodinámica parecen imponernos esa flecha del tiempo. Además, la causalidad parece que sólo se puede preservar si se impide este retorno al pasado, de otro modo aparecen paradojas causales. Si un individuo viaja al pasado y asesina a su propio abuelo antes de que sus hijos sean concebidos entonces no tendrá nietos, pero entonces, ¿cómo puede uno de ellos efectuar entonces el viaje y matar al abuelo si no existe?
Una solución a esta paradoja del abuelo se dio en alguna novela de ciencia ficción. Las máquinas del tiempo son posibles, pero el Universo destruye a los que lo intentan (con una supernova, por ejemplo) para así preservar la consistencia lógica.
Otra solución a esta paradoja es asumir que el libre albedrío no existe y que todo el Universo es determinista y predeterminado. De este modo los viajes en el tiempo se pueden dar, pero se dan sólo cuando no provocan paradojas, impidiéndose, por ejemplo, los asesinatos de abuelos. El Universo conserva la consistencia lógica a cambio de mostrar el tiempo como un bloque que tiene embebidos ciclos de género tiempo cerrados no paradójicos. En este caso existiría también una cierta censura cósmica.
Pero la paradoja del abuelo es independiente del libre albedrío. Se puede imaginar una partícula que entra en la máquina del tiempo y que al salir tiene una trayectoria tal que interfiere con la suya propia del pasado antes de entrar en la máquina, impidiendo que entre. Otra vez hay paradoja.
Da la impresión de que las paradojas causales son intrínsecas a las máquinas del tiempo, por lo que hay que sospechar que las máquinas del tiempo no son posibles.
Pese a todo, los físicos teóricos se dedican a veces a pensar sobre la posibilidad de máquinas del tiempo ideales. Con ello no pretenden construir una, sino explorar la física que subyace en sus modelos, saber qué es lo impide ese tipo de máquinas, etc. Son, en definitiva, máquinas de tiempo conceptuales que ayudan a avanzar en las teorías.
Algunas de esas “máquinas” están basadas en la Relatividad General y aprovechan las cualidades del espacio-tiempo. Una configuración típica utiliza agujeros de gusano y permite que una nave entre por una de sus bocas y salga por la otra en un tiempo ya pasado. Este tipo de máquinas no suelen permitir viajar a tiempos anteriores a la creación de la propia máquina y responden así a la pregunta de por qué si las máquinas de tiempo son posibles no hay crononautas entre nosotros. Sin embargo, todas estas “máquinas” necesitan de alguna ingrediente especial que contraviene las leyes de la Física, como una energía negativa que mantenga el agujero de gusano abierto incluso cuando hacemos pasar algo a través de él. Normalmente un agujero de gusano colapsa a un agujero negro si hacemos pasar masa o energía por él.
Podemos fantasear con máquinas del tiempo conceptuales para descubrir, un tiempo más tarde, que otro investigador ha encontrado el defecto definitivo que invalida tal máquina. Pero durante un tiempo es al menos divertido trabajar en ello.
Recientemente Seth Lloyd, del Massachusetts Institute of Technology, y sus colaboradores han propuesto un nuevo tipo de máquina del tiempo que evita la paradoja del abuelo. Además, no necesita de un espacio-tiempos fuertemente distorsionado, ni tampoco de materia exótica. En lugar de todo eso se basa en ciertos fenómenos mecánico-cuánticos.
Un fenómeno cuántico extraño es el de teletransporte cuántico, en virtud del cual un par de partículas entrelazadas cuánticamente se hallan en una superposición de estados y el colapso de la función de ondas de una de ellas determina el colapso de la otra. Si se es habilidoso se puede conseguir que el estado cuántico de una de ellas sea teletransportado a la otra. Esto se ha conseguido experimentalmente, pero hay que aclarar que se teletransportan estados y no partículas. Es decir, una cosa es este fenómeno y otra lo que se ve en Star Trek.
La otra propiedad que usa esta máquina del tiempo es la postselección, que es la habilidad de realizar una computación que automáticamente desecha ciertos resultados.
Imaginemos, por ejemplo, que tenemos que resolver un problema en el que estén involucradas un gran número de posibilidades y que la respuesta correcta es una combinación de esas posibilidades. La manera tradicional de resolverlo, y a veces la única, es enumerar todos los casos y escoger la respuesta correcta entre todas ellos, algo que consume mucho tiempo y esfuerzo.
Sin embargo, con la postselección es fácil encontrar la respuesta. Basta con permitir que las variables tomen cualquier valor al azar y luego se postselecciona la respuesta correcta entre ellas con la condición de que debe ser verdadera. Esto elimina automáticamente a todas las demás respuestas incorrectas.
El tema de la postselección es controvertido porque lleva a toda clase de predicciones increíbles sobre la capacidad de computo de hipotéticos ordenadores cuánticos. De este modo, los problemas tipo NP podrían ser resueltos de forma rápida y sencilla. Pero esto es algo que discuten algunos autores.
En la máquina de Lloyd la postselección se usa para que el teletransporte cuántico se dé “al revés”, asegurando que sólo cierto tipos de estados sean teletransportados. Los estados apropiados a ser teletransportados son aquellos que han sido postseleccionados para ser autoconsistentes antes de que sean teletransportados. Sólo después de ser identificado y aprobado, el estado puede ser teletransportado. Esto pone límites al estado original en el que la partícula puede estar antes de ser teletransportada.
El efecto final es que como si el estado de la partícula viajara hacia atrás en el tiempo. Digamos que se postelecciona una curva temporal cerrada. Hagamos énfasis en que es el estado el que viaja hacia atrás en el tiempo y no la propia partícula. Bajo todas estas condiciones el viaje en el tiempo de ese estado se realiza de una manera autoconsistente y no se dan paradojas.
Según Lloyd este formalismo muestra que el viaje en el tiempo cuántico puede ser entendido como un tipo de efecto túnel hacia atrás en el tiempo, que se da incluso en ausencia de un camino clásico desde el futuro al pasado.
Esta máquina está libre de las típicas paradojas que aparecen en otras máquinas del tiempo conceptuales, paradojas que evitan que puedan ser construidas. La razón en este caso es debida a la naturaleza probabilística de la Mecánica Cuántica, pues todo lo que puede pasar en la curva cerrada de género tiempo puede darse de un modo convencional con una probabilidad no nula en la MC gracias a esa misma naturaleza probabilística. Según Lloyd es como si el abuelo consiguiera siempre eludir los intentos de asesinato por parte de su nieto. Ciertas fluctuaciones cuánticas haría desviarse a la bala en el momento crítico.
Tampoco se necesitan distorsiones del espacio-tiempo ni otros fenómenos de la Relatividad General, pues da en un espacio plano. Situaciones de extrema curvatura o distorsión sólo se dan en entornos como el Big Bang o el interior de agujeros negros.
La esperanza de Lloyd y sus colaboradores es que este tipo de trabajos ayuden a formular una teoría cuántica de la gravedad, ya que en ellos se empujan los límites de la teoría cuántica y pueden dar lugar a resultados interesantes y fructíferos.
Lo que no está claro es que se pueda construir tal máquina del tiempo. La postselección sólo se da en Mecánica Cuántica No Lineal, algo que parece posible en teoría, pero que nunca se ha observado. Es más, todas las pruebas y experimentos apuntan precisamente a lo contrario, a que la Mecánica Cuántica (MC) es lineal. Algunos teóricos sugieren que la aparición de la postselección en estas mecánicas cuánticas alternativas es la clase de prueba que demuestra precisamente que la MC es lineal.
Pero si existe la MC no lineal entonces el viaje en el tiempo de estados de partículas es posible. Los autores del trabajo sostienen que este tipo de fenómenos se podrían demostrar en experimentos de teletransporte cuántico.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3202