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NIETZSCHE NO ERA ATEO,REENCARNACION Y ESPIRITISMO.RAZON CONTRA LA BIBLIA





ESTA ES UNA DE LAS RAZONES QUE DEMUESTRAN QUE NIETZSCHE NO ERA ATEO(ESTE ARTICULO LO EXTRAJE DE UNA PAGINA DE ESPIRITISMO)
http://www.sev.org.ar/csema051.htm



Reencarnación y justicia
Ultima parte

"Mi doctrina es: vive de tal modo que llegues a desear vivir otra vez, este es tu deber, ¡porque revivirás de todas formas!" (Nietzsche).

La reencarnación es una ley que brinda a cada espíritu diferentes tiempos y oportunidades a fin de favorecer igualitariamente su progreso y desarrollo.

Expresábamos en artículos anteriores que el espiritismo sostiene la realidad de la reencarnación por tres razones: científicas, morales y filosóficas. Abordaremos ahora este último aspecto no considerado aún.
Insertos en las arenas del terreno filosófico advertimos que la teoría palingenésica o de la reencarnación, es también perfectamente racional no sólo porque enlaza armoniosamente las leyes de Amor, Justicia y Progreso con el acontecer humano, sino como se puede comprobar a través de los diferentes métodos científicos, está sustentado y conduciendo al espíritu hacia su evolución.
La reencarnación es una ley que brinda a cada espíritu diferentes tiempos y oportunidades a fin de favorecer igualitariamente su progreso y desarrollo.
Así, en el ejercicio de su libre albedrío, el ser humano obra y ha obrado a veces, con impiedad e injusticia. Pero igualmente el progreso se cumple y ello lo advertimos en el efecto nivelador de la reencarnación. Esta, en su doble faz de compensar y generar oportunidades evolutivas, propicia el lento despertar de la raza humana hacia una forma de vida donde el espíritu no quede anclado en la ignorancia, la miseria, el dolor o relegado en cuanto a la distribución de oportunidades de progreso, fruto a veces del egoísmo de sus pares.

En realidad, cada encarnación presenta al ser, sea cual sea su condición de vida, posibilidades de aprendizaje, de hacer nuevas experiencias. En todas las situaciones el espíritu aprende a desarrollarse, aunque la calidad de vida para el desenvolvimiento del conocimiento y el amor sean diferentes. Cada espíritu aprende a su ritmo, a su manera, a su tiempo y todo lo que anhele de bien podrá ir conquistándolo con el esfuerzo sostenido que realice.
Por lo tanto, la aceptación de la reencarnación como una realidad de vida, no sólo debe darnos una comprensión de la Justicia Divina y del sentido del progreso de la existencia, sino también una comprensión caritativa y universalista de la existencia humana para no juzgar las circunstancias o el dolor ajeno, porque ignoramos la causalidad del mismo.
¿Por qué entonces si existen evidencias tan variadas, lógicas y hasta abrumadoras, a las personas les es a veces difícil o les causa temor aceptar la reencarnación?

Quizá la respuesta pertenece a lo íntimo de cada ser, quizá la no aceptación de esta ley se halla relacionada a los prejuicios, a las costumbres, a la educación recibida, al miedo al ridículo y en una medida, a la comodidad, al tener a quien "echarle la culpa" de nuestros males o dificultades: Dios, la vida, el otro, el destino.
Porque si no existiera la reencarnación, no nos sentiríamos tan responsables de nuestra vida, de nuestras pruebas, elecciones, circunstancias e incluso renunciamientos altruistas o generosos de vida. El saber de esta ley implica responsabilidad de nuestros actos, sentimientos y pensamientos.
Aún así, una de las objeciones que se podrían escuchar es el ¿por qué no nos acordamos de las otras vidas con mayor facilidad o de las planificaciones que realizamos antes de nacer?

Varias son las razones del olvido, pero todas devienen de la misericordia y del amor de Dios.
En primer lugar, el recuerdo del pasado nos quitaría libertad de acción, porque permaneceríamos encarnados en odios, rencores, o formas enquistadas de proceder, que sólo el olvido momentáneo del pasado nos permite sublimar o superar, siendo cada existencia una nueva posibilidad de empezar a hacer las cosas diferentes.
Por otra parte, el recuerdo de hechos violentos o traumáticos que hayamos podido sufrir en otra existencia, nos crearía culpabilidad o resentimiento, según las circunstancias, que no nos ayudaría a transitar por la senda del progreso con una visión más optimista. La vida debe ser encarada con fe, esperanzas renovadas, alegría, sin temores o miedos.
Pensemos que las existencias pasadas no están "grabadas" en nuestro cerebro actual, sino que este, órgano físico por donde se manifiesta el espíritu, recibe las informaciones de la existencia presente: la memoria palingenésica es de nuestro espíritu.
Se puede objetar también que si olvidamos el pasado es como perder tiempo y estar aprendiendo siempre de nuevo.

No es así, lo que olvidamos es la forma en que aprendimos o adquirimos tal o cual conquista, cualidad o tendencia errónea, no la experiencia en sí. Por ejemplo: desarrollamos la voluntad a través de diferentes vidas. Esa voluntad no se pierde al morir el ser sino que forma parte del espíritu que existencia tras existencia va aquilatando sus virtudes y templando sus errores. Esa fuerza de voluntad, la podremos emplear y acrecentar en la vida actual aunque no recordemos las experiencias anteriores en las cuales la adquirimos: surgen naturalmente de nosotros y forman parte de nuestra personalidad. Lo mismo sucede con cualquier otro aspecto de la personalidad del espíritu.
Intentemos descubrir cómo la Justicia Divina se manifiesta generosa en todas las criaturas a través de las innumerables oportunidades de vida y situaciones. El ser humano, consciente o inconscientemente de la existencia de estas Leyes Superiores que lo guían y conducen, transita su camino de progreso haciendo uso de su libre albedrío, medio por el cual decidirá situaciones, conflictos, circunstancias de vida que lo harán responsables de sus actos, pensamientos, sentimientos.


El poder acceder a estos conocimientos puede llevar serenidad a nuestros corazones y lucidez a nuestras mentes en momentos de lucha y situaciones conflictivas de vida. Nos dará esperanzas y seguridad inquebrantable en el amor, la previsión y justicia de Dios que brinda a cada ser los caminos necesarios para que pueda transitar hacia su evolución. Un camino en el que nunca estamos solos porque la separación física de los seres que amamos no implica separación afectiva o espiritual. Por el contrario, los lazos de amor, cariño, compromisos de conducción, trascienden las fronteras y alimentan a los espíritus que con sencillez, fortaleza o alegría de vivir se lanzan a la evolución.






estudios sobre nietzsche en;

biografía de nietzsche:

caos y nihilismo de nietzsche:



2 comentarios:

  1. Muy interesante y muy bonito. Gracias! Me hiciste transitar mejor un momento dificil.
    Si me lo permitis, te quiero invitar a ver otra pagina sobre el tema: truthcontest,com. Alli hay un libro gratuito llamado El Presente, que tambien menciona mucho a Nietzsche y van en una linea de pensamiento con puntos de contacto con la tuya. Creo que puede interesarte!

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  2. Muchas gracias, espero haya quedado claro que este articulo no lo escribí yo, sino que es de una pagina de espiritismo contraria a todo lo que yo creo y pienso, (pero eso es personal) solo quería aclarar que soy cristiano precreacionista, ni cristiano común, ni espiritista. Solo cite este articulo en mi blog para confirmarles a lo fans de Nietzsche que no era ateo por estar en contra del cristianismo solamente. saludos hermano, muchas gracias por comentar.

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Seria genial si te comunicaras y dejaras algo escrito aquí abajo, gracias.
Thalia