...
...

Energía solar desde el espacio

Al final nada sale gratis y ahora que empezamos a utilizar las energías renovables nos encontramos también con sus inconvenientes. La energía solar es irregular al igual que la eólica. Los aerogeneradores cambian el paisaje y según algunos matan más aves de lo aceptable. ¿Qué tal una fuente de energía que nos venga del cielo?

Una  central solar satelital seria un gigantesco satélite dotado de paneles solares y destinado solo a generar energía. La idea original fue de  Peter Glaser a principios de los años 1970.  Las ventajas en cuanto a rendimiento eran claras.  No más problemas con las nubes, ningún riesgo de daños por tormentas, nada de limpiar los paneles de polvo y suciedad para mejorar su rendimiento. Y aún mejor, 24 horas de sol cada día durante unos 360 días al año si eran colocados en órbita geoestacionaria.

Pero también tenía inconvenientes. Empezando por el costo de fabricar, y colocar en órbita, kilómetros de paneles modulares.  O su vulnerabilidad ante un ataque militar. Sin embargo, la dificultad más importante era el envío de la energía para ser utilizada en la Tierra. La energía solo puede transmitirse en forma de radiación electromagnética, muy probablemente microondas, y apenas tenemos experiencia para las enormes potencias que serian necesarias. Además el proceso implica perdidas al generar la radiación, perdidas en la transmisión a través de la atmósfera y perdidas en los receptores. 

Las opción mas estudiada es el uso de las microondas a diferentes frecuencias. Tenemos cierta experiencia generándolas y hay diseños de antenas rectificadoras que  convierten las microondas en corriente continua con una eficacia cercana al 90%. Para evitar los efectos en el ecosistema, básicamente que si alguien o algo interceptan el haz acaben asados como en un  horno, se utilizarían intensidades muy bajas y antenas enormes.

¿Utopía? Tal vez. Pero se sigue trabajando en ello. El último, y muy interesante,  estudio de la NASA sobre centrales solares  en el espacio data de 2004. Proponía nuevas órbitas y diseños simplificados para ahorrar costes de lanzamiento y construcción. Según sus conclusiones, la opción más rentable seria una combinación de instalaciones solares en tierra y el espacio que garantizarían un suministro eléctrico puramente solar durante las 24 horas del día. Se eliminaría así el complicado problema de almacenar la energía o transmitirla a muy largas distancias para garantizar el suministro nocturno.

Y, como otras tecnologías, puede que lo primero sean aplicaciones limitadas o “de nicho”. Este mismo año, un estudio de la  agencia de seguridad nacional para el espacio  (NSSO) del departamento de defensa de los Estados Unidos propuso la utilización de  pequeñas centrales solares en el espacio como suministro energético para sus soldados.   El objetivo seria ahorrar combustible y la enorme logística necesaria para transportarlo y protegerlo hasta el campo de batalla.  Aunque seguro que también están pensando que desde el espacio se puede apuntar a cualquier sitio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seria genial si te comunicaras y dejaras algo escrito aquí abajo, gracias.
Thalia