...
...

30 años de vida sin fotosíntesis (Ambros)

Hasta hace treinta años se pensaba que la luz del sol era la fuente de energía imprescindible para casi todos los ecosistemas. Y, a través de las plantas, también su fuente de alimento. La vida en las zonas mas profundas del fondo de mar solo podía consistir en animales carroñeros y bacterias que descomponían los cadáveres que llegaban al fondo. Tal vez algunas bacterias podrían recibir su energía de otras reacciones químicas pero eso era todo.
Y entonces se descubrió un ecosistema completo en el fondo del mar. Sin luz solar recibía su alimento de cálidas corrientes de agua llenas de sustancias químicas. Eran los llamados respiraderos hidrotermales, fuentes de agua caliente (hasta 400º C ) de origen volcánico. Unos organismos unicelulares, las arqueas , se multiplicaban obteniendo sus nutrientes de la abundancia de moléculas químicas que emitían estos respiraderos. Utilizaban un proceso denominado quimiosíntesis, que sustituía a la fotosíntesis en fondo del oceano. En su mundo, moléculas como el sulfuro de hidrógeno, responsable del olor de los huevos podridos, les servia de fuente de energía.
Alrededor de estos organismos se desarrolló una enorme comunidad de extrañas plantas y animales que nunca verán la luz del sol. Enormes gusanos tubulares, almejas o mejillones son algunas de las mas 300 especies distintas que han evolucionado alrededor de estos oasis de agua caliente. Después de todo, que la comida flote en el agua no implica que sea gratis. Sigue siendo necesario competir por ella.
Más tarde se descubrieron otros ecosistemas del mismo tipo. Con esta nueva perspectiva se buscaron, y encontraron, comunidades diferentes allá donde estuviesen presentes moléculas químicas, como el metano, que les proporcionasen energía. Nuestro planeta esta lleno de vida incluso en las esquinas más insospechadas.
Este descubrimiento amplió enormemente las posibilidades a la hora de buscar vida tanto dentro como fuera del sistema solar. Se paso de pensar que solo era posible en planetas como la Tierra a soñar con encontrarla bajo kilómetros de hielo en los posibles océanos subterráneos de Europa. O quizás en la atmósfera de metano de Titán. O Bandera britanicaflotando en las nubes de Venus.
Hace treinta años quedo claro que la vida en la Tierra puede ser mucho mas extraña de lo que pensábamos. Y mucho más resiste a temperaturas extremas, entornos ácidos y gigantescas presiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seria genial si te comunicaras y dejaras algo escrito aquí abajo, gracias.
Thalia